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INTRODUCCIÓN
Martín Muñoz de
las Posadas, ostenta el título de Villa, por gracia de Felipe II, que
se encuentra en
el Suroeste de la provincia de Segovia, en el mismo límite geográfico con la
provincia de Ávila, en plena meseta y a 880 metros de altitud.

En 1848, según
consta en el Diccionario geográfico de Madoz, tenía 258 vecinos con 870
almas y 120 casas distribuidas en 10 calles y una plaza. En la segunda mitad del
Siglo XIX y principios del XX la población aumenta, según el Nomenclator de
España de la Dirección General del Instituto Geográfico y estadístico
publicado en 1916, figura con 1.158 habitantes de hecho, 1.189 de derecho y 307
edificios.
En la
actualidad cuenta con unos 600 habitantes, que se duplican en periodos
estivales, y posee un término municipal de 45,33 km2.
Comunicada con Madrid por carretera y autopista, PKm. 115 de la N601. AP6
y A6 a 3 Km., con Valladolid a
78 Km., con Ávila a 30 Km. y Segovia a 50 Km.
La
economía se basa en el sector agrícola y ganadero; el sector de huerta,
predominante en tiempos pasados, aún conserva una
gran importancia económica por sus famosas y exquisitas hortalizas.
Como primer horizonte que se observa desde la villa es el paisaje cerealístico
salpicado de huertas, viñedos, pinares y sembrados de girasoles. Otras zonas
más septentrionales del término lo forman frondosos pinares y monte, muy
abundante en pastos y famosos en su producción de níscalos, que en época de
recolección, llenan las cestas de los seteros.


El río Voltoya, que de Sur a Norte establece una zona de ribera, muy
fértil y productiva.

ORIGEN
El origen de la población se remonta a la conquista de Toledo por Alfonso VI, en 1.085. Repoblación del bajo Duero encargado al yerno de Alfonso VI,
Raimundo de Borgoña.
Martín Muñoz,
célebre caballero burgalés, y Alvar Fañez aparecen junto a Rodrigo Díaz "el
Cid" en su destierro, hasta la
conquista de Valencia. Aparecen citados en el "Cantar
del mío Cid".

Alfonso
VI
y "el Cid" se reconcilian en Toledo; El Rey reconoce la injusticia cometida
con Rodrigo Díaz y quiere resarcir a "el Cid" y sus jefes de tropas.
Raimundo de Borgoña entrega un territorio a Martín Muñoz para repoblarlo.
Martín Muñoz se dirige a esta zona y la pone su propio nombre. Se casa con
la segoviana Jimena Bezudo, y dotan a sus hijos con distintos asentamientos.
Así nacieron
los pueblos de Blasco Muñoz, Gutiérrez Muñoz y Armuña, nombre de una hija
suya.
Es muy
probable que cuando Martín Muñoz inició la repoblación, en los alrededores
existiera algún asentamiento árabe primitivo dedicado al cultivo de la
huerta y de la ganadería.
Posteriormente, cuando la repoblación comenzó a formar carácter de
organización administrativa, se fueron formando una especie de agrupaciones,
posiblemente a efectos fiscales, que se llamaron en Castilla, Sesmos.
Martín Muñoz, La Aldehuela, Aldeanueva del Codonal, Domingo García, La
Cuesta y Muñoveros, formaban el Sesmo de las Posaderas, una especie de
apellido medieval que adoptó Martín Muñoz.

Su origen
se debe a un privilegio de Alfonso X, en 1.256, como protección de algunos
núcleos presumiblemente oprimidos, aunque hasta 1.399 no tendría aplicación
definitiva.
CARDENAL DIEGO DE
ESPINOSA
Don Diego de Espinosa
nace en el mes de Septiembre de 1513 (algunas fuentes lo datan en 1502) en
Martín Muñoz de las Posadas. Sus padres D. Diego de Espinosa y Doña Catalina de
Arévalo eran de familia distinguida.

Estudio en la
Universidad de Salamanca donde consiguió brillantemente el título de licenciado
en Derecho civil y canónico. Más tarde obtuvo el cargo de Juez de apelación en
la curia arzobispal de Zaragoza y después D. Fernando Niño de Guevara, Patriarca
de las Indias y obispo de Sigüenza, le nombro provisor de su Diócesis.

Influido por este
Patriarca, Felipe II le concedió el cargo de Oidor en la Chancillería de
Valladolid y mas tarde en la Casa de Contratación de Sevilla. Contaría el
Licenciado por entonces con cuarenta años. Desde aquí Felipe II le nombra
regente en el Consejo Real de Navarra.
Debió ejercer
su cometido satisfactoriamente, pues antes de cumplir cuarenta y nueve años de
edad, el día tres de Mayo de 1562, el Rey le concedió la placa de Consejero en
el Consejo Supremo y Real de Castilla. A los dos años, en 1564, recibió ordenes
sacerdotales.
El día 10 de Agosto de
1565, debido a la muerte del Presidente del Consejo Supremo y Real de Castilla y
por deseo de este, Felipe II nombra a D. Diego para ocupar la presidencia. Este
cargo gozaba de la mayor confianza del soberano.
El día 9 de Septiembre de
1565 y a petición del rey, el pontífice Pío V, por Bula expedida en Roma,
designa a D. Diego Espinosa para sustituir al Inquisidor General D. Fernando
Valdés. El 4 de Diciembre toma posesión del cargo. En esta época comienza su
agitadísima vida política compuesta por sus obligaciones en los tres campos, el
Consejo Supremo, el Tribunal de la Inquisición y al servicio del Rey.
En 1567 los problemas del
Imperio español se agudizan, en especial los ocasionados por los rebeldes en
Flandes. Felipe II decide acudir allí personalmente y dejar como regente del
reino al Licenciado Espinosa. Para proporcionarle mayor dignidad, el Rey
solicita al Papa el capelo cardenalicio. Pío V se lo concede el 24 de Marzo de
1568.
Un año después es nombrado Obispo de Sigüenza, una de las sedes más ricas de
España, una vez mas propuesto por el Soberano. Es incluido en la junta formada
"para causar proceso justificando la prisión y causa" del príncipe Carlos y
hasta finales de Marzo de 1569 no visita la Diócesis.
En 1569, el Rey le mandó
"comprar algún lugar, y que honraría su casa con título de Marqués", pero el
cardenal no aceptó y le pidió a cambio que concediera una feria franca a la
Villa de Martín Muñoz de las Posadas. Así concedió el 7 de Agosto un día a la
semana de mercado, los lunes, y una semana al año de feria, el 21 de Septiembre.
También le mando Felipe II que construyera una casa en honor de los suyos, pero
el cardenal no accedió alegando que "le parecía muy mal, que ministros
ejemplares edificasen palacios, que ponían en escrúpulo a todos los que pasaban
y se daba lugar a los discursos libres de la corte". El rey insistió y él impuso
la condición de poner el escudo real para significar que había sido un mandato
de Felipe II. Así se construyó el Palacio que lleva su nombre cerca de la Plaza
Mayor de la Villa.

Con cincuenta y nueve
años contrae un rápida enfermedad que le lleva a la muerte el 5 de Septiembre,
cerca de las diez de la mañana. Fue tan repentina que el ultimo documento de la
inquisición que firmo data del 28 de Agosto. Sobre la causa, no la enfermedad,
real de la muerte circulan varias versiones, se cree que causado por la decisión
del rey de sustituirle en la presidencia de un consejo sufrió un accidente, y
creyéndole muerto le realizaron la autopsia sin estarlo. Fue enterrado en la
Villa de Martín Muñoz de las Posadas, en la capilla que él mismo había fundado,
con el siguiente epitafio:

DON DIEGO DE ESPINOSA,
OBISPO DE SIGVENZA, CARDENAL DE SAN ESTEVAN, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS REAL Y
DE LA INQVISICION, DOTO ESTA CAPILLA CON NVEVE CAPELLANES PERPETVOS. DON DIEGO
DE ESPINOSA, SV SOBRINO, APOSENTADO MAYOR DEL REY FELIPE SEGVNDO, PRIMER PATRON,
LO MANDO PONER AÑO M.D.LXII.
A lo largo de su vida se
creo numerosos enemigos políticos pero el Rey dijo de él: "Tengo un Ministro
cortado a la medida de mi deseo y provecho universal de mis súbditos..." y
cuando murió dijo a sus hijos "Aquí está enterrado el mejor de mis Ministros..."
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