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PLAZA MAYOR
Ya en
la villa, una enorme plaza de estilo
castellano, semiporticada, en buen estado, con una fuente luminosa de piedra
y un jardinete con farola clásica procedente de la villa de Madrid.



Al norte de
la misma plaza, se alza majestuosa la iglesia parroquial, edificio central y
emblemático de la villa.
Al sureste, fuera del ámbito trapezoidal
de la plaza, aparece el Palacio del Cardenal Espinosa. Hermoso edificio
castellano, iniciado por Juan Bautista de Toledo que muere en su iniciación
y cuya obra continúa Gaspar de Vega, según consta en documento, junto a Gironada, de la escuela toledana; paralelo a su construcción a la basílica
de San Lorenzo del Escorial y en cuyas órdenes de aprovisionamiento de obras
de Felipe II aparecen repetidos encargos para el de "...Espinosa en Martín
Muñoz, su villa natal".


Contrastan en el resto de la plaza las casas de
carácter popular, casas sobre columnas de piedra, porticadas, de gran
belleza, algún edificio de últimos del XIX de bella construcción y buena
conservación, y edificios de última hora en perfecta armonía.


La magnitud de
la plaza, es buen baremo para conocer la importancia económica y comercial
de la villa, en los tiempos en que Felipe II, a petición del Cardenal
Espinosa, concedió una feria a Martín Muñoz de las Posadas, otorgada por
real cédula en Madrid al día 7 de agosto de 1569 (archivo de Simancas). El
mercado semanal se hacía todos los lunes y la feria anual el 21 de
septiembre.
La plaza,
fue inicialmente un espacio dedicado a mercado, comercio de mercancías,
punto de encuentro obligado y otro tipo de concentraciones tanto cívicas
como religiosas, con el transcurrir de los siglos, centro de actividades
humanas y sociales, espacio para fiestas de los toros y de alguna forma
testimoniaban el poder civil y económico del municipio, cuando fueron
implantándose en ella los locales dedicados a la representación municipal y
administrativa. Estas actividades de tipo social y administrativo, con el
paso del tiempo, va restando protagonismo al mercado que en el caso de
Martín Muñoz de las Posadas, llega a desaparecer casi prácticamente.
IGLESIA

Entrada
Sur, entrada principal: la última en orden de
construcción (1567-1571) de granito gris, arco de medio punto con
arquivoltas planas decoradas.

Entrada
Norte: parte inicial más antigua de la iglesia primitiva (1280-1300), arcos
apuntados y simples arquivoltas de ladrillo correspondiente a un gótico
mudéjar primitivo, flanqueada la fachada por dos contrafuertes.

Entrada Oeste o "puerta de las Procesiones" situada a los pies de la
iglesia, (1480-1490), de estilo gótico flamígero, arco escarzano con 5
arquivoltas abocinadas de piedra caliza bastante deteriorado.

Tres estilos, tres puertas representativas de tres épocas, tres
dimensiones en el arte, tres culturas, cristianos, moros y judíos, comparten
sus ritos distintos días semanales en un pacto de permanencia ecuménica.
El coro soportado por una bóveda ojival rebajada con un arco muy abierto
apoyado en fuertes columnas nos representa un gótico puro profundo.

El tramo central del templo de una sola nave soportada por fajones
apuntados de ladrillo que se apoyan en sendas cornisas laterales, nos deja
al desnudo el contraste con el crucero, obra inconclusa iniciada por
Espinosa.
La capilla izquierda de la entrada nos presenta los escudos de armas de
Felipe II y de la saga Espinosa. A la derecha nos encontramos una serie de
pinturas murales aparecidas en arcos sajones.
Justamente en este recinto, dedicado a la acogida de enfermos, murió
Alfonso VIII, a donde llegó enfermo después de la Batalla de Tolosa, el 6 de
octubre de 1214.
Estas pinturas son un verdadero descubrimiento, siglos XIII y XV, cuyos
análisis han llegado a concluir que se trata de pinturas al temple y no de
fresco. Ambos murales presentan una capa muy neta de impermeabilización,
mientras que la capa pictórica parece tratarse de un temple al huevo.

De estas pinturas destaca la figura de un Ángel de la Anunciación,
enmarcado en las murallas de Nazaret, la Virgen con el Niño de una expresión
delicadísima, un calvario en el que aparecen figuras con especiales detalles
y características propias de la Pasión, el que no aparece es la figura de
Cristo.
En este mismo recinto se encuentra una imagen en madera
Policromada de un
Cristo Yaciente, obra de Francisco Díaz de Tudanca, de la escuela de Gregorio
Hernández. De estilo plateresco es el recinto situado debajo del coro,
y de muy destacado porte la pila bautismal y su puerta en madera decorada.
De gran valor la escalinata que sube al coro.
Enfrente del Greco
(más adelante detallamos),aparecía
un retablo que fue restaurado recientemente, y en su sitio, parte interior
de la misma pared de las pinturas anteriores de nuevo aparecen pinturas
murales, de similar estilo.

El retablo restaurado se encuentra hoy en la capilla derecha del crucero,
llamado retablo de "San Bartolomé". Retablo plateresco con medias columnas
abalaustradas que separan pinturas sobre tablas. Está dedicado a los santos
de la devoción de los Espinosa y en él aparecen las armas del Cardenal,
donado por él hacia el 1550, y obra de un maestro local discípulo del
Maestro de Martín Miguel. De influencia flamenca, está compuesto por una
serie de nueve tablas pintadas al óleo, las tablas se adaptaron al arco
ojival en el que se instaló.
A continuación, en el mismo lado derecho de
la nave se encuentra un hermoso y bello retablo de San Marcos, Siglo XVII,
Policromía en buen estado de conservación y se considera una obra de
excelente calidad. Fue la obra encargada por Marcos García y Francisco
Castellanos como fiador, ambos se obligan a pagar a "Francisco de Pereira,
escultor...vecino de Madrid". Retablo y la imagen de San Marcos, y su
pintado, todo ello concertado en 27.000 reales, el día 14 de noviembre de
1643. Es una obra excelente y digna de Pereira, la estatua de San Marcos es
de tamaño algo mayor que el natural, de policromía muy sobria, verde y rojo
con decoración de rameados en su ropajes, la mano que sostiene el libro del
Evangelio no puede ser más expresiva de la calidad de la talla. Alrededor y
como envolviendo el ático de la capilla se encuentra una serie de pinturas
cuya autoría se desconoce. Todo ello forma un conjunto de importante valor
artístico.

En el centro del crucero, frente a la nave central y al Altar Mayor, en
el suelo, se encuentran tres sepulturas que corresponden al sobrino del
Cardenal Diego de Espinosa, primer albacea y cumplidor testamentario, y los
padres del propio Cardenal, cumpliendo así el deseo de Espinosa en su
testamento. Un hermoso crucero y cabecera semiexagonal con
contrafuertes, añadió el proyecto de Espinosa sin concluir, al antiguo
templo el aspecto monumental con que hoy se presenta. Parece de Juan
Bautista de Toledo y fue terminado en 1567 según constaba en una
inscripción en la propia iglesia, muriendo más tarde al iniciar las obras
del Palacio ordenadas por el mismo mecenas.
Estudios más modernos parecen
más bien inclinarse por el constructor Rodrigo Gil de Hontañon, fundándose
en los trazados y nervios cruzados de sus bóvedas de crucería y los detalles
de decoración.

Al fondo de la iglesia, tras el Altar Mayor, se encuentra el Retablo
Mayor. Majestuoso, fechada su contratación el 10 de abril de 1584.
Intervienen los escultores Mateo y Martín de Ymberto y como pintores Alonso
de Herrera y Pedro de Herrera, este último vecino de Medina del Campo,
"...para que traten de la obra del mismo retablo de la villa de Martín
Muñoz, ante Juan de Zuazo en 1588". Se construyó en 1622. Entallado en
madera decorada y ordenado según la tradición castellana, de Francisco Giralte, en calles con escenas de la vida de Cristo en bajorrelieve
policromado. Una obra de incalculable valor artístico. Formado por cuadros
de relieve y talla de madera representando misterios y personajes. Entre el
segundo y el tercer cuerpo aparecen dos medallones con el escudo de la
villa. Remata el retablo con un Cristo crucificado en madera policromada y
las imágenes de la Virgen y San Juan.

A la izquierda del retablo Mayor, se encuentra la estatua orante del
Cardenal, obra de Pompeyo Leoni, de alabastro, y debajo, la sepultura del
mecenas como era usual en el tiempo. El 10 de mayo de 1577 se acordó en
contrato la obra con Pompeyo Leoni, que tenía dos años para acabar el
proyecto tasado en 1990 ducados, con gastos de transporte y colocación
incluidos.

Está reconocido en la actualidad, a escala internacional, que la
escultura del Cardenal Espinosa y la Princesa Juana de Austria, del
Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, representan el pleno esplendor
y apogeo de Pompeyo Leoni, como escultor.

La torre
de bastante altura y pesada
sensación. Primer cuerpo de granito
y los otros tres de ladrillo, separado por impostas de piedra. El último
tramo terminado en balconetes en arco de medio punto que, barroquizan el
campanario. Remata la torre sobre una terraza, otro cuerpo octogonal y dos
hornacinas de reloj muy características de piedra de granito.

EL GRECO
Dentro
de la nave de la iglesia, a la derecha de la misma, nos encontramos, muy
bien custodiado, una gran hornacina donde se encuentra ubicado "El
Calvario" de "El Greco".

"La Crucifixión" o "El Calvario" de Domenikos
Theotocópulus, conocido como "El Greco", obra número 78 de las catalogadas
del autor, pintada entre 1590-1596 según Bartolomé Cossio, lienzo con
bastidor de 1735 x 1140 mm. Su aparición en la iglesia de Martín Muñoz se
debe a las circunstancias de la desaparición del convento y caserío de
Navalperal del Campo, pueblo desaparecido situado al Noroeste de Martín
Muñoz de las Posadas y cuyos bienes pasaron a pertenecer a la iglesia del
arciprestazgo, que era Martín Muñoz de las Posadas, así como el término
pasaría al pueblo de Montuenga.
Fue regalado este lienzo, según costa en los
anales de Toledo, a Andrés Núñez de Madrid, párroco de Santo Tomé de Toledo,
por el mismo Greco. Según el testamento de Andrés Núñez el año 1601, dona
este cuadro a su hermano, abad del citado convento de Navalperal del Campo.
Está considerado este lienzo en la actualidad como obra de singular
valor y está en buen estado de conservación. Un Cristo en la Cruz, a
cuyos pies se encuentra su madre la Virgen María y San Juan, a la
derecha, en situación orante el párroco de Santo Tomé de Toledo como
donante. Dato éste, del donante típico de la época y particularmente "El
Greco", ya que el mismo donante es el que aparece rezando las preces en
el "Entierro del Conde Orgaz".
Soberbia la expresión
pictórica del cuadro con sus rostros y los pliegues de sus ropajes,
característicos de "El Greco", hacen de este óleo una gran obra de gran
belleza contemplativa. Parece infundir un rayo de esperanza, de paz, de
transparencia, como si estuviera pintado a la medida de las personas que
hoy la dicha de contemplarle.
PALACIO
Obra de
Gaspar de Vega, según consta
en carta fechada en Córdoba el 28 de febrero
de 1570, dirigida a su sobrino, en la que se ve la satisfacción del
Cardenal por que "Gaspar de Vega haya echado los cordeles para que con Giranda, se abran los cimientos de la obra del
Palacio".


Palacio
típico castellano de la escuela toledana. Construcción majestuosa de estilo
herreriano, está directamente relacionada con la obra del Monasterio del
Escorial. Se inicia la obra en 1569 y en 1572 se termina. Bella imagen con
dos torres laterales y portada con cuatro comunas dóricas, creando un hueco
rectangular. Encima un balcón
con pilastras jónicas y sobre él
un frontón partido. Escudos de armas reales y del Cardenal en medio.

Espléndido
patio cuadrangular, de corte clasicista, con columnas
dóricas y arcos de medio punto en el cuerpo
bajo y en el superior, columnas jónicas con
dintel de piedra de granito al igual que su balaustrada y la escalinata.

AYUNTAMIENTO
Enfrente
mismo de la iglesia parroquial se encuentra el Ayuntamiento, con fachada de
piedra, cuyo cuerpo bajo tiene tres arcos de medio punto sobre parejas de
columnas y el alto es una galería de seis pilastras y grandes
paños intermedios, obra de principios del siglo XIX. El conjunto inferior
forma pórtico que continua en todo el lado sur de la plaza.

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